HISTORIA DEL AJEDREZ EXTREMEÑO

2/12/2018

Un buen amigo de esta web nos manda este artículo muy interesante encontrado en :

https://joaquinsarrosilva.wordpress.com/about/moralos/romero-hernandez-julio/

El otro amor de don Julio: el Ajedrez


Decíamos al principio (con anécdota incluida) que su afición al Ajedrez se fraguó en sus años mozos, influyendo varias circunstancias: el Seminario de Plasencia, el párroco de Jaraíz (don Marcelo) y su propia afición o inclinación personal.

Y, aunque fue en la capital del Pimentón donde comenzó a jugar partidas interesantes, a la vez que organizaba campeonatos dignos de mención (así, en 1957 -estando ya don Julio en Navalmoral- se celebró en Jaraíz la Semifinal del Campeonato e España de Ajedrez; y también me cuentan -aunque no me aclaran si fue antes o después- que consiguió -con la ayuda del jaraiceño Albino Fernández- que el entonces joven Arturo Pomar jugara unas partidas simultáneas en el bar y cine de Amancio –de la localidad verata-), fue en la villa de Navalmoral donde alcanzó sus mejores éxitos sobre todo de organización). Pero veamos este apartado más despacio (a pesar de las limitaciones espaciales ya citadas, por lo que invito al que desee conocer más detalles sobre el mismo que lea el excelente trabajo que don Julio publicó en la revista el Carnaval de 1994):

“Cuando vine destinado a Navalmoral, en 1955, advirtiendo que existían algunos aficionados al ajedrez, que disputaban sus partidas de café diariamente en el Centro Moralo, en el Bar Club y en el Bar Exprés, …, comprendí que podía haber base y que para un mejor fomento de la afición era conveniente organizarse en un club, lo que además podía reportar algún beneficio a la gente joven y a los no tan jovenes. Expuse la idea a unos cuantos amigos, siendo acogida con entusiasmo; y así fue cómo, en el mismo año citado, se constituyó el Club Moralo de Ajedrez, comenzando con trece socios (aunque llegó a tener más de 400), que aportaban una cuota de cinco pesetas mensuales” (a imitación de otros que fundó -o colaboró en su fundación- antes, como los Jaraíz, Malpartida y Plasencia).

Instalará su sede en el mencionado Centro Moralo, bajo la primera directiva (que presidía Luis Patiño López de Ayala, con Julio Romero de secretario). Participará (tanto don Julio como el Club) asiduamente y con gran éxito (tanto individual como colectivamente) en los campeonatos oficiales de la Federación Extremeña (el propio don Julio fue tres veces Campeón de Extremadura, y algunos de sus miembros alcanzaron grandes cotas a nivel individual: como Florencio Jiménez, que fue Campeón de España Escolar; o José A. Vallejo, que además de Campeón de España escolar consiguió el Campeonato de Europa en 1958), organizará múltiples torneos o campeonatos (oficiales o amistosos) y colaborará activamente en cualquier acto relacionado con el tema.

Ya que hablamos de programación, sepamos que en 1959 se celebró aquí un Campeonato de Ajedrez en le! que el entonces Campeón de España, Francisco José Pérez, jugó varias partidas (creo que diez) sin mirar los tableros (le decían las posturas), ganándolas todas. Ese tipo de demostración, u otros similares, se repetirán a menudo (según sus propias palabras escritas, “por aquí desfilaron Arturo Pomar, Medina, Torán y el campeón de Portugal, Durao“).

También hemos señalado antes que, en 1957, se celebró en Jaraíz la Semifinal del Campeonato de España de Ajedrez. Pues bien en 1963 tuvo lugar idéntica prueba en Navalmoral (siendo presidente del Club Antonio Castañares); asistiendo el presidente de la Federación Española, señor Heras, y la mitad de los campeones regionales o provinciales.

Fue tal el éxito alcanzado que seis años después, en 1969, tuvo lugar en nuestra localidad la Final del Campeonato de España de Ajedrez, única que se ha disputado en Extremadura. Asisten los 19 campeones territoriales (entre ellos el Campeón de España de la última edición Arturo Pomar), y se proclama nuevo Campeón de España el mallorquín Juan M. Bellón. Por cierto, para organizar este evento, marchó a Sevilla una amplia representación el Club Moralo de Ajedrez, con el objetivo de gestionar y contratar jugadores para esa Final (Hipólito Gómez, Fernando Nebreda, Zacarías Sánchez, Lorenzo Pascual, Jesús Vargas y Joaquín Martín); y contó con la colaboración del Ayuntamiento moralo, que en esa época presidía don Julio Sánchez-Fuentes. Y, por el éxito alcanzado, en ese mismo año 1969 le conceden a don Julio la única Medalla o Cruz de Oro y Brillantes que hasta el momento ha concedido el Club Moralo de Ajedrez (se la entregó, en un acto celebrado en el “Capri”, el propio Gobernador: Federico Trillo Figueroa y Vázquez). El presidente del club era entonces Fernando Nebreda.

No nos extrañe que Julio Romero fue elegido presidente de la Federación Provincial de Ajedrez, cargo en el que se mantuvo durante 7 años en el cargo (entre 1970 y 1977). Y que por espacio de otros diez años presidiera la Federación Extremeña de Ajedrez (cargo en el que también estuvo el moralo Lorenzo Pascual), estando la sede regional en Navalmoral. Como es lógico, don Julio Romero Hernández también fue presidente del Club Moralo de Ajedrez, al igual que otros muchos y buenos aficionados y practicantes a este deporte (además de los ya citados): Alfonso Bautista, Enrique Sánchez- Rodilla, Fernando G. Cancho, Carlos Rodríguez y Juan Antonio Sánchez Bermejo.

Y que, de acuerdo con su filosofía personal, prestara un gran apoyo a los Campeonatos Escolares; dado su amor por los niños, a los que les reportaría este sano e instructivo deporte grandes beneficios, a la vez que preparaba “cantera” para el C. Moralo de A.; aprovechando también su amistad con los entonces directores escolares (D. Hipólito Gómez, D. Francisco Bermejo y D. Santos Bravo), o con otros maestros enamorados del Ajedrez (entre los que yo me encontraba, sobre todo durante los 8 años que presidí el Comité Comarcal de los JUDEX: por eso conozco bien este tema).

Es decir, que tampoco debe asombrarnos el que, en marzo de 1978, concedan a don Julio Romero la Medalla de Oro de la campaña Deporte para Todos por su trayectoria y labor al frente del ajedrez moralo, provincial y regional.

O que en enero del año 2000, en la III Gala Municipal del Deporte, le entregaran el premio al Mejor Deportista del Año (como a otros, según los diversos apartados), dentro de la trayectoria deportiva individual (Ajedrez).

Por cierto, me he centrado más en su faceta organizadora, pero recordemos que también fue un gran jugador: llegó a proclamarse tres veces campeón de Extremadura (como decía antes).

Pero no toda su actividad se basó en el mundo de los tableros, pues muchos recordarán aún su participación positiva en los actos que tuvieron lugar en Navalmoral con motivo del paso por aquí de la “Antorcha Olímpica“, en 1968 (camino de Méjico).

Todavía se conserva en la actual plaza del Jardincillo el monumento conmemorativo (incluso ese pulmón verde llegó a llevar el nombre de dicha Olimpiada).

También participó en la fundación del Club de Mus de Navalmoral, juego al que era muy aficionado: intervino en la elaboración de estatutos del mismo, colaborando con la Junta Directiva y en diversos, acontecimientos desarrollados en su seno.

Tras su muerte, en junio de 2001 se celebra en nuestra localidad el Torneo de Ajedrez “Rey de Plata”, en memoria de don Julio Romero. Participaron unos 80 niños, con el triunfo de tres moralos: José Ignacio Rodríguez (sub-12), Carlos Gil Fresno (sub-14) y Álvaro Encinas (sub-16). Fue el primer homenaje publico a quien tanto hozo por este deporte.